Nunca dude en abandonar una empresa si aparece a la vista algo más atractivo
¿Crees que es bueno tener raíces? La mayoría de las personas caen en el error de tratar su dinero como tratan a las personas, les da confianza sentirse confortables respecto a sus inversiones y se cobijan con un sentimiento de despreocupación. Dejar una inversión inmóvil significa bajar la guardia, en el mundo del dinero esto es algo que no se puede hacer por que dejar de preocuparse permite que los activos echen raíces?cuidado, su patrimonio podría estar a la deriva en un mar lleno de tiburones.
Siempre es grato pertenecer a un grupo, estar rodeado de situaciones familiares en un ambiente relajado. En pocas palabras, la conducta humana en el plano social busca entibiar el corazón. Dejarse guiar por esta actitud en materia de inversiones es casi tan nocivo como olvidar en dónde tiene guardado su dinero.
El libro de Max Gunther, Los Secretos de los Banqueros Suizos, contiene una serie de reglas que reflejan los métodos, o mejor dicho, la filosofía mediante la cual la cultura de inversión suiza ha logrado ser uno de los pilares financieros del mundo. Los Axiomas de Zurich constituyen un conjunto de normas aplicables a cualquier situación en que se arriesga dinero para obtener más dinero y en muchos aspectos sus recomendaciones difieren de lo que un asesor financiero comúnmente sugeriría.
SEXTO AXIOMA MAYOR: SOBRE LA MOVILIDAD
Evite echar raíces. Impiden el movimiento.
Los Axiomas de Zurich recomiendan que hay que acercarse cautelosamente al tema de las raíces, si un especulador deja que la carencia de movimiento afecte su vida financiera le puede costar un montón de dinero. ?Cuanto más francamente se busque esa sensación de estar rodeado por lo antiguo, lo familiar, lo cómodo, tanto menos probable es que tenga éxito como especulador?.
Este regla de inversión se refiere más que nada a un estado mental , a una forma de pensar, a un método habitual de organización. Estar alerta a la evolución de los riesgos que rodean cierta empresa, así como a las oportunidades que se presenten, se puede ver como una clave de sobrevivencia en cualquier medio ambiente.
Axioma Menor IX: No se deje atrapar por una empresa que resultó mal, por sentimientos como la lealtad y la nostalgia.
Gunther narra un ejemplo para explicar el noveno axioma menor. En el negocio de los bienes raíces es común ver que se pierden oportunidades de ganar dinero a causa de las raíces, todos conocemos algún caso sobre una familia que ha llegado a la etapa en la que los hijos vuelan del nido para crear su propio hogar, generalmente los padres son parejas de edad madura que se quedan en una casa (ya completamente pagada) mucho más grande de lo que sus necesidades de espacio requieren. Es probable que el valor de esta propiedad represente el mayor activo que poseen estas personas, los hijos ya se han ido y los gastos han disminuido, por lo tanto lo más conveniente es poner a trabajar ese capital en alguna inversión seria que con suerte pueda asegurar cierto grado de comodidad en su vejez.
Contra todo lo que pueda dictar la lógica especulativa, puede pasar que estas personas no aprovechen una oportunidad atractiva para vender su casa, las raíces se lo impiden. Entre otros argumentos, ellos explicarán que no se pueden desligar de la propiedad por que es el lugar en donde crecieron sus hijos, está lleno de recuerdos y no podrían soportar que al vender fuera transformado en un dormitorio para estudiantes o algo peor. Pasará el tiempo y volverá la idea de vender, no obstante lo más probable es que las ofertas que reciban no van a ser tan atractivas como la oportunidad inicial.
La lección de Zurich: ?Estas son épocas en las que se tiene que elegir entre las raíces y el dinero. Si lo que interesa es el dinero, es un error permitirse estar demasiado ligado a cualquier cosa física en la que hay invertido capital. Líguese a las personas, pero no a las casas o a los vecindarios?.
Axioma Menor X: Nunca dude en abandonar una empresa si aparece a la vista algo más atractivo.
?Hay muchas formas en las que se puede arraigar con un medio especulativo, todas ellas obstaculizan el objetivo final de hacer más dinero?.
Una de las más comunes (entra furtivamente y toma a la gente por sorpresa) es llegar a una situación en la que el inversionista ya no está seguro de estar especulando o tener una afición. Cuando se conjuga esta situación en el campo del arte por ejemplo, el dinero está atrapado ahí, está reducida su movilidad y por ende su capacidad de reaccionar rápido cuando surge una necesidad, lo cual hace afirmar que la persona ha disminuido notablemente su eficacia como especulador.
Otra posible forma de quedar arraigado nace de situaciones en las que el inversionista está esperando a que algo le dé un beneficio. El dilema de esperar a que el evento prometido llegue puede congelar la inversión por años, mientras docenas de otras buenas oportunidades pasan tentadoramente al alcance de los dedos, y éstos son impotentes de asirlas.
En conclusión, ¿Cómo se evita que las raíces inmovilicen el dinero? El especulador ágil hace todos sus movimientos sólo después de evaluar cuidadosamente todas las probabilidades a favor y en contra, y no se permite hacer movimientos por razones triviales. Cuando algo más prometedor que lo actual aparece a la vista, entonces actúa, corta las raíces y migra de opción. Hay que tener cuidado, no se debe permitir que las raíces lleguen a ser demasiado gruesas como para no poder cortarlas.
Si querés aprender más sobre El ABC de las inversiones, lee los siguientes artículos: