En la era democrática que vivimos, frecuentemente tendemos a aceptar sin crítica las opiniones de la mayoría, es más, desde chicos nos entrenan para aprobar la voluntad de la mayoría. Permitir que el juicio de la mayoría conduzca tu vida financiera te puede costar dinero, en palabras de Descartes,
Nunca siga modas especulativas. Con frecuencia, el momento para comprar algo es cuando nadie más lo quiere.
René Descartes fue el campeón mundial de los escépticos. Se rehusaba tercamente a creer en algo hasta que lo hubiera verificado por si mismo. A través de su escrupuloso método de cuestionamiento puso en duda todo, incluyendo la existencia de Dios, del hombre y de si mismo. Con el tiempo encontró su verdad básica. ?Pienso, luego existo? y así se convenció de que realmente existía.
Entre las palabras de este inmortal filósofo, podemos destacar su aversión hacia creer ciegamente en la opinión de la mayoría: ??cuando se trata de una cuestión difícil, es más probable que la verdad haya sido descubierta por unos pocos que por muchos?.
El libro de Max Gunther, Los Secretos de los Banqueros Suizos, contiene una serie de reglas que reflejan los métodos, o mejor dicho, la filosofía mediante la cual la cultura de inversión suiza ha logrado ser uno de los pilares financieros del mundo. Los Axiomas de Zurich constituyen un conjunto de normas aplicables a cualquier situación en que se arriesga dinero para obtener más dinero y en muchos aspectos sus recomendaciones difieren de lo que un asesor financiero comúnmente sugeriría.
DECIMO AXIOMA MAYOR: SOBRE EL CONSENSO
Ignore la opinión de la mayoría. Probablemente está equivocada.
Esta máxima sugiere al lector que reflexione sobre la influencia del consenso de la mayoría en su vida financiera. Pide abandonar el hábito de suponer que cualquier afirmación que sea escuchada con frecuencia es la verdad, ya que los muchos pueden tener razón, pero hay más probabilidades de que no sea así.
La educación occidental tiene por emblema que las mayorías posee la verdad, en términos prácticos, nos han inculcado que la democracia exige aceptar la voluntad de la mayoría para que el sistema funcione. Cabe señalar que los axiomas de Zurich no tienen ningún inconveniente respecto a la democracia, sólo objetan cuando esta imagen de orden afecta el dinero de las personas.
La conducta adecuada que debe de implementar un especulador al escuchar a la mayoría opinar sobre sus asuntos financieros debe se la que profetiza Descartes. Es decir, analizar por cuenta propia los eventos y no dar los argumentos del consenso por verídicos. No tragarse el cuento del día que todo mundo comenta, hay que examinarlo para escarbar en sus entrañas. En resumen, el inversionista no debe permitir que el consenso lo empuje.
Axioma Menor XIV: Nunca siga modas especulativas. Con frecuencia, el mejor momento para comprar algo es cuando nadie más lo quiere.
La presión de la opinión de la mayoría es especialmente molesta cuando se trata de cuestiones como en qué invertir y cuándo invertir. Tomando como ejemplo la bolsa de valores, Gunther hace la siguiente reflexión:
¿Cuándo es el mejor momento para comprar una acción? Cuando el precios es bajo, por supuesto.
¿Cuando es el mejor momento para venderla? Cuando el precio es alto, naturalmente.
Esta fórmula aparentemente fácil en la teoría es sorprendentemente difícil de poner en práctica. Es difícil, en gran medida, porque requiere que el especulador actúe contra la presión de la opinión popular. Esta situación genera una gran paradoja: El momento para comprar es precisamente cuando la mayoría de la gente está diciendo ?¡No compres!? y llega la momento de vender cuando todos los demás están gritando ?¡Denme!?.
Lo más probable, según la máxima de Zurich que estamos tratando, es que los especuladores que ganaron dinero en este ejemplo fueron aquellos que ignoraron lo que estaban diciendo todos los demás y pensaron las cosas por si mismos.
Nada de lo anterior obliga a pensar que lo que siempre se debe de hacer es ir todas las veces y automáticamente en contra de lo que dice la mayoría. El décimo axioma solamente dice que el especulador debe resistir tercamente la presión de la mayoría en vez de dejarse llevar por ella. El punto es éste: Haga lo que haga, ya sea que apueste junto con el rebaño o en contra de él, primero debe de pensar en forma independiente. Analizar personalmente la situación antes de arriesgar dinero, ?la línea de resistencia más fuerte contra las presiones del consenso es una aguda conciencia de las raíces de éste y de su insidioso poder?.
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