Viernes, 16 de Marzo de 2001, 17:12hs
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Fuente: INVERTIA
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Aprende mas sobre invertir dinero
El abc de las estrategias de inversión: sobre los patrones
¿Crees que existe una fórmula de éxito para invertir? Hay gente que pasa toda una vida experimentando diversos métodos, técnicas y experiencias en busca de la clave infalible para generar dinero ya sea en los mercados, los casinos o en innumerables tipos de negocios que implican meter dinero para ganar más, no obstante todos se topan con la misma verdad: El mundo del dinero es un desorden sin patrones, de completo caos, por lo cual, desgraciadamente, en este campo la llave mágica del eterno éxito no existe.
Muchos lectores pueden argumentar que hay inversionistas de la talla de George Soros que no saben fallar, seres idolatrados que siempre ganan y que especulación en la que ponen el ojo, especulación que se convierte en oro. La triste verdad es que la fórmula que ostentan hasta los teóricos de inversiones mejor educados, mejor pagados y con la mejor información del mundo está inmersa en la suerte y por lo tanto depende de un conjunto de eventos fortuitos que tarde o temprano dejarán de funcionar.
El libro de Max Gunther, Los Secretos de los Banqueros Suizos, contiene una serie de reglas que reflejan los métodos, o mejor dicho, la filosofía mediante la cual la cultura de inversión suiza ha logrado ser uno de los pilares financieros del mundo. Los Axiomas de Zurich constituyen un conjunto de normas aplicables a cualquier situación en que se arriesga dinero para obtener más dinero y en muchos aspectos sus recomendaciones difieren de lo que un asesor financiero comúnmente sugeriría.
QUINTO AXIOMA: SOBRE LOS PATRONES
El caos no es peligroso hasta que comienza a parecer ordenado.
Para Max Gunther la ilusión de un orden el en mundo del dinero es una percepción efímera, es una atractiva trampa que ha engañado a millones y seguirá atrapando a inversionistas, especuladores y jugadores por toda la eternidad. Afirma que todo el mundo está buscando la fórmula que explique con un enfoque racional y sensato cómo enriquecerse, lamentablemente ésta no existe. A pesar que de tiempo en tiempo aparecen patrones que descifran en forma exitosa el caos de las inversiones, éstos no son una base firme sobre la cual fundamentar los planes financieros.
El quinto axioma de los banqueros suizos implora que se debe mirar a los asesores financieros con escepticismo, y cuando más seguros e inmutables parezcan, tanto más se debe desconfiar de ellos. Cuando un banquero dice que ve algo que no es caos en una escena de inversión, hay que ser cautelosos hacia él y dudar de su opinión, ya que al poner la confianza en una ilusión de orden, nos estamos acercando a tener un sueño peligroso, cuidado, no se puede cabecear por que podríamos despertar y ver que el dinero se está yendo por el desagüe.
Congruente con lo anterior, Gunther remarca lo siguiente: ?La suerte es el factor individual más poderoso en el éxito o el fracaso de una especulación?. ?No se puede confiar en ninguna fórmula que ignore el papel predominante de la suerte?. Esta es la gran verdad que divulga el quinto axioma.
Axioma Menor V: Cuidado con la trampa del historiador.
Defínase trampa del historiador como una clase particular de orden que se rige por el supuesto de que la historia se repite, de tal forma que la repetición ordenada de la historia permite pronosticar con exactitud ciertas situaciones.
El axioma menor V pide cautela para no caer en esta trampa, admite que la historia a veces se repite, pero con mayor frecuencia no es así, y de todas formas nunca se repite en una manera lo suficientemente confiable como para apostar dinero prudentemente.
Axioma Menor VI: Cuidado con la ilusión gráfica.
Este argumento indica que representar números por medio de líneas sobre un papel o una pantalla puede ser útil o peligroso. Es útil cuando ayuda a visualizar algo con mayor claridad de la que podría alcanzar con los puros números. Es peligroso cuando hace que la cosa representada se vea más sólida y ostentosa de lo que es en realidad.
El párrafo anterior seguramente causa exclamaciones de desacuerdo a todos los lectores partidarios del análisis técnico, no obstante, lo que viene a continuación probablemente provocará gritos de furia contra el quinto axioma, pues francamente intenta desacreditar su oficio:
La historia comienza cuando el analista fija su atención sobre un determinado medio de inversión, digamos la acción PATITOCPO. Repasa meses o años de registros que muestran las alzas y las bajas en el precio al que se negoció PATITOCPO, y traduce estos números en puntos y rayas sobre el papel de la gráfica.
Estudia los esquemas que resultan de su modelo, busca sacudones o movimientos que se produjeron precisamente antes de que las acciones PATITOCPO aumentaran significativamente de precio o bajaran abruptamente. El analista cree que estos patrones se repetirán, la próxima vez que vea un conjunto similar de sacudones y movimientos, sacará como conclusión que se acerca una nueva alza o baja en el precio de PATITOCPO y adoptará la correcta acción especulativa.
Si la cosas no resultan como el analista esperaba (lo que sucede con frecuencia según Gunther), humildemente se culpará a sí mismo por que él sabe que puede predecir el mercado por medio de gráficas, pero si sólo pudiera encontrar los patrones que tiene que buscar? El problema radica en que el analista no puede hacerse creer a sí mismo la explicación más simple: El mercado de valores no tiene patrones, por lo tanto hacer gráficas de los precios de PATITOCPO es como hacer gráficas de la espuma del océano. Se ve cada patrón una vez, y luego desaparecerá. Sólo por la ciega casualidad podrá verlo otra vez, y si esto pasa, no tendrá ningún significado por que no predice nada.
En resumen, Gunther recomienda no hipnotizarse con la línea sola, es conveniente ver los números que se supone que ella representa. Esto se debe a que una gráfica tiene siempre un aspecto ordenado, aún cuando describa el caos.
Axioma Menor VII: Cuidado con las ilusiones de correlación y causalidad.
Esta premisa nos dice que es característico que hasta en las mentes más racionales perciban relaciones de causa y efecto en donde no hay ninguna. Diciéndolo en otras palabras, cuando dos o más hechos ocurren en cercana proximidad , la conducta humana insiste en construir complicados lazos causales entre ellos por que eso nos hace sentir cómodos, no obstante, la triste verdad es que coinciden por pura casualidad y son elementos al azar e impredecibles.
Ejemplos que hacen alusión al sexto axioma menor se comentan continuamente en Wall Street, recientemente se escuchaba sobre ?El rally del verano?, uno más viejo es ?El duende del primer año republicano?, y otro con mayor periodicidad es ?El presagio del Supertazón?. Todos ellos se derivan de la desesperación por la búsqueda de patrones de un cierto orden, pero ninguno de ellos son confiablemente ciertos como para invertir dinero.
Gunther recomienda que cuando se observen eventos que se producen juntos o en sucesión, lo que se debe hacer es suponer que la proximidad es resultado de factores causales, a menos de que se tenga una fuerte evidencia de lo contrario. Ojo, el caos no es peligroso hasta que comienza a parecer ordenado, cuidado con imaginar causas cuando no se pueden observar actuando en la realidad, tomar precauciones en estas situaciones evitarán muchas desazones.
Axioma Menor VIII: Cuidado con la Falacia del Jugador.
?Hoy es mi día de suerte?, ?Hoy nada me puede salir mal?. Estas frases surgen de un estado de euforia expectante en el que las personas arriesgan mas dinero con menos prudencia de lo habitual. La Falacia del Jugador es, según Max Gunther, una variedad peculiar de la ilusión del orden, un estado de ánimo convencido de que los eventos fortuitos se verán influenciados en favor del jugador.
Todo tipo de personas creen en esta ilusión del orden, su gran atractivo se debe a que esta sensación parece cierta, engendra la sensación de que uno es temporalmente invencible y a su manera desorbitada, tiene un sonido racional.
Nuevamente, el descrédito: No hay una forma ordenada en la que estas rachas de buena suerte otorguen ganancias significativas. A manera de prueba se puede constatar que solo es necesario echar una moneda al aire suficientes veces para que tarde o temprano aparezca una larga serie de águilas. Pero no hay ningún orden en esta serie, no se puede saber cuándo comienza y mucho menos, no se puede saber cuánto tiempo va a durar. Son solamente otra parte del caos.
Entonces, ¿cuál es la posición que se debe tomar frente a los patrones? El Axioma V de los banqueros suizos advierte que no se debe tratar de ver orden donde no existe el orden. La acción correcta es estudiar detalladamente el medio especulativo en el que hay interés (sea póker, el mundo del arte, la bolsa, etc.) y cuando se distinga una oportunidad suficientemente atractiva, hay hacer el mejor disparo, siempre cuidando que la ilusión del orden no hipnotice a los sentidos.
Si querés aprender más sobre El ABC de las inversiones, lee los siguientes artículos:
La Codicia
El Riesgo
La Planificación
La Esperanza
Los Pronósticos
La Movilidad
La Intuición
La Religión y lo Oculto
El Optimismo y el Pesimismo
El Consenso
La Terquedad
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